Dicen que, mientras más arda un secreto en la conciencia de alguien, más fácil será arrebatárselo.
George Michael pasó las de Caín por ocultar su homosexualidad durante muchos años. Finalmente, lo sacaron casi a la fuerza del clóset en el escándalo mediático de abril 1998, cuando lo cacharon en “la movida”. Es probable que, para andar en parques y baños públicos ligando y muchas cosas más, revelar su orientación era algo que hubiera hecho voluntariamente en su propio tiempo y espacio. La exposición intrusiva es lo reprobable, fue moralmente violento y muy unilateral. Como cosa hecha adrede, el follón sucedió en Estados Unidos, donde la policía es todo menos sutil. Si lo que se ve no se pregunta, entonces, ¿para qué tanto morbo?
El arresto y la pena que le asignó el juez fueron dos rayas más al tigre. Para ese momento, George Michael venía de una consecución de eventos traumatizantes. Primero, el amor de su vida, Anselmo Feleppa, a quien conoció en Rock in Rio en 1991, murió en marzo del ’93 por complicaciones de SIDA. Este fue el golpe que lo dejó con un duelo que no se disipó con el tiempo, al contrario, creció implacable año con año. Le dedicó “Jesus to a child” y “Please send me someone”, además de compartir un lamento de nostalgia (“I miss my baby”) en Fastlove Pt. 1.

Poco después, de 1992 a 1995, Sony Music, la empresa en la que confiaba su talento lo haría trizas creativamente. El pleito legal que sostuvo para liberarse del contrato “esclavizante” (según sus palabras) que había firmado con ellos a sus veinte años, concluyó con un laudo en su contra. En ese acuerdo, él se comprometía a treinta años de exclusividad y producir al menos doce discos. El juez dictaminó que, aunque el contrato pareciera injusto, nadie le había apuntado con una pistola para firmarlo y tenía que respetarlo.
En este conflicto existían dos verdades. De acuerdo a George Michael, el problema comenzó cuando, después de las millonarias ventas de su disco debut de 1987, “Faith”, le exigieron seguir con la misma imagen y crear canciones similares. Michael se rehusó y reclamando autonomía, lanzó su disco “Listen without prejudice Vol. 1” en 1990 sin su foto en la portada ni tampoco su presencia en los videos de los singles. (En el video de “Freedom ’90” literalmente le prende fuego a la emblemática chamarra de cuero que portó en los videos de “Faith”) Esta afrenta molestó a Sony y como represalia ordenaron que no hubiera resurtidos. Los fans querían discos, pero no había copias en las tiendas. Tampoco presupuesto para promoverlo ni gira por Estados Unidos. Michael los acusó de boicot. Sony Music calificó de absurdos todos estos argumentos y sostuvo que el perpetrador de dicho boicot era el mismo George Michael. Enseguida vino el litigio. ¿A quién creerle?
Aunque la idea original había sido lanzar un segundo volumen de “Listen without prejudice”, este proyecto se disolvió y Michael regaló las canciones que ya tenía listas a compilaciones para ayudar a la investigación contra el SIDA. (E.g. “Too Funky” en Red Hot and Dance de 1992).

Ante el decepcionante fallo judicial, George Michael se negó a crear música nueva para Sony y después de cinco años de pausa artística, David Geffen, desde SKG Dreamworks Music, negoció la compra del contrato de George Michael en 1995. Pagaron a Sony $40 millones de dólares por él, además de acordar 4 a 5% de regalías de los primeros dos discos que grabara con Dreamworks y conservar los derechos de todo su catálogo anterior, incluida la opción de hacer compilaciones de éxitos. Se estima que en total, la compra de ese contrato costó unos $100 millones de dólares. El primer disco que lanzó con su nueva libertad fue “Older” en 1996. El disco fue todo un éxito… en Inglaterra. El daño causado a su popularidad en América fue permanente. Es increíble que decidiera regresar a esa disquera para grabar “Patience”, su último disco de estudio.
Siempre he pensado que la voz de George Michael se encuentra entre las top, si no es que la mejor. Su composición, brillante. No hay álbum malo en su discografía, de hecho, “Older” es un trabajo autobiográfico admirable que cuenta su historia canción por canción. Lamentablemente, solo grabó cinco discos de estudio como solista. Murió muy joven, el 25 de diciembre de 2016 a los cincuenta y tres años.
Yo disfruté mucho la época ochentera de Wham! Los videos eran divertidos y las canciones pegajosas. El grupo logró desplazar alrededor de treinta millones de discos. Recién la invención del Compact Disc, uno de los primeros que compré fue el soundtrack de la película de Eddie Murphy, Beverly Hills Cop II. Me gustó “I want your sex”, una probadita de lo que sería su nueva faceta de solista. Se notaba la nitidez en el sonido digital y se trataba de un track con un ritmo adelantado a la época, con mucho R&B en el beat y un mensaje muy atrevido. Después vino el video. El SIDA estaba en su etapa de educación preventiva para las masas y el video iniciaba con un mensaje en referencia. En él, Michael hablaba de usar condón, de abrazar la monogamia y lo demostraba con una modelo que aseguraba era su novia. Nada más lejos de la verdad, pero ¿qué debíamos nosotros de interpretar? OK, George, si tú lo dices. ¿Estás diciéndonos que eres bisexual sin decirnos que eres bisexual? De cualquier forma, esas eran conjeturas de una minoría; su heterosexualidad era la versión oficial.
Ese ha sido el dilema de las décadas en el mundo: ¿Es suicidio profesional elegir la libertad revelando la sexualidad? ¿Por cuánto tiempo es posible estar en la cima lleno de secretos? ¿Es necesario personificar una vida privada falsa para alcanzar el éxito a largo plazo? El clóset (mediático) ha demostrado ser un lento asesino, uno que cobra caras facturas. Entre ellas, la identidad, un atributo personal e íntimo que debería mantener su divulgación como algo opcional y no obligado.
Sin embargo, la forma en que George Michael se vendió al público en los ochenta fue la de un objeto sexual. Así se concibió y así fue comercializado. Sexualizado en múltiples iconografías: booty-shaker, sex addict/provider, big honcho, macho biker, boy toy, father figure. Sexualidad sospechosa atrae, sexualidad descubierta condena, n’est ce pas?
Porque ante los ojos de la fama internacional, el éxito a base de una imagen sexualizada debe ser irreversible, esto aplica tanto para hombres como mujeres: cuando Jayne Mansfield o Marilyn Monroe hacían a un lado su alter ego, perdían el sex appeal. Cuando Marlon Brando descuidó su físico, se perdió el magnetismo. Peor, si el ídolo sexy revela una orientación sexual diferente a la previamente vendida, el sentimiento de decepción (quizá de traición) se activa y el declive comercial en el mainstream comienza: Ricky Martin, Sam Smith, Pablo Alborán y el mismo George Michael. Cierto, no se apaga la llama, pero las ventas globales no son las mismas. La explotación sexual fue la piedra en el zapato que Michael tuvo que soportar por la primera mitad de su carrera y es posible que hubiera estado dispuesto a continuar en cierta medida con ella de no haber sido por el mandato anticreativo de Sony. «Me veían como un pedazo de software», confesó en una entrevista.
La genialidad y el talento suelen ser fuerzas poderosas que no siempre aseguran una vida armoniosa a sus portadores. Hemos abordado antes en este blog la parte oscura de muchos genios y cómo la inmoralidad de sus actos resulta insalvable y termina con frecuencia destruyendo legados. No obstante, la parte oscura de George Michael no fue ejercida hacia otras personas, solamente en sí mismo. El dolor de la vida que pudo haber sido nunca lo abandonó: si no hubiera muerto Anselmo, si hubiera grabado más discos, si no hubiera perdido tantos años en pleno cenit profesional, si no lo hubieran expuesto y usado su secreto como un defecto de carácter. Esta carga puede arrastrar a cualquiera al abismo. Él tuvo un pasado de profundas adicciones con múltiples sobredosis de las que milagrosamente se salvaba.

Se dice que la navidad era su fecha favorita, aunque también la más temida. La pasaba solo en su mansión y fue donde el 25 de diciembre de 2016 falleció. Amigos de la infancia afirmaron inicialmente que se debió a una sobredosis provocada por una mezcla letal de crack, fármacos y alcohol, sin embargo, la autopsia final determinó de manera oficial que George Michael murió por causas naturales debido a una cardiomiopatía y problemas de hígado graso. De nueva cuenta, ¿cuál sería la verdad? Otro secreto. Siendo él uno de los más destacados donadores a las ONG’s, ¿quién dice que no hubo una ayuda económica pactada con alguna institución para comunicar a la prensa una causa de muerte menos comprometedora? Qué importa lo que haya sido el último secreto que se llevó a la tumba. Soy de la opinión que esa privacidad, la de la muerte, debería ser intocable. En especial para aquéllos a los que no supieron medir su generosidad y pasaron la vida añorando amor. Para George Michael, quizás ésta haya sido la única privacidad que le fue respetada.


encontró su cuerpo la navidad de 2016
Adicional a los números de Wham!, George Michael vendió 80 millones de discos como solista. La música se quedó, el talento es innegable. Una voz privilegiada para la posteridad. Los esfuerzos que se aplican para llevar a un artista hacia la fama, son invaluables y persistentes a la vez. Es intrigante por qué nos dedicamos con el mismo esmero a derrocar a los héroes que hemos subido a un pedestal. Supongo que corresponde a cada uno decidir si los mantiene en la cima, es la base de la nostalgia.
Hay maravillosa música en el catálogo de George Michael. Aquí mi top 10 plus 1, aunque en esta ocasión lo haré de 15 canciones para incluir también a Wham!
15. Jesus to a child (Older)
14. I knew you were waiting for me (con Aretha Franklin) (Ladies and gentlemen)
13. Everything she wants (Unplugged)
12. Praying for time (Listen without prejudice)
11. As (con Mary J. Blige) (Ladies and gentlemen)
10. Last Christmas (Music from the edge of heaven)
9. Careless whisper (Make it big)
8. Amazing (Patience)
7. The first time ever I saw your face (Songs from the last century)
6. Waiting for that day (Listen without prejudice)
5. One more try (Faith)
4. I’m your man (Music from the edge of heaven)
3. Fastlove Pt. 1 (Older)
2. Father figure (Faith)
1. Freedom ’90 (Listen without prejudice)
