Cultura Pop, Food 4 Thought, sociedad, television, vida

EP050: Girls

girls hbo¿Quién no se ha aventado series completitas de televisión en maratones de toda la noche, o de todo el día, o mejor aún, de varios días? Ok, cuando es una sola temporada de 8 a 10 episodios no es tan dramático el asunto, aún cuando son de 60 minutos de duración cada uno.  Lo inquietante inicia cuando se trata de varias temporadas de la misma serie en el mismo maratón. Llega un punto en el que te sientes casi hasta irresponsable de estar ahí sentado viendo personajes y escenarios cuyos destinos desconoces y quizás por momentos ya ni te acuerdes porqué te importaban.  Para cuando el reloj marca las 4:00 am estás convencido y sin dudas acerca de tu síndrome de Estocolmo televisivo. Eso me pasó con “The Sopranos” (86 episodios de una hora cada uno), con “Breaking Bad” (62 episodios de una hora), con “Six Feet Under” (63 episodios de una hora), con “Downton Abbey” (52 episodios de una hora) y la más reciente, “Girls” (62 episiodios de media hora cada uno).  Me quiero concentrar en ésta última que no sólo la tengo más fresca en la mente, sino que también deja una ristra de lecciones del entorno actual, de la manera en que se escribe hoy un guión y de cómo se hace televisión hoy en día.

Debo reconocer que el anzuelo que me hizo siquiera empezar fue mi idea de que esto sería una nostalgia de “Sex and the city”. Mi idea no podía ser más errónea de lo que el show realmente es. Quizás las únicas dos cosas que se parecen es que se trata de cuatro amigas mujeres blancas viviendo en Nueva York.  Hasta ahí.  Aquí no hay glamour, los bares trendy, los nightclubes chic, los restaurantes fashion y los escenarios románticos de New York City que vieran Sarah Jessica Parker y su séquito fueron en “Girls” totalmente sustituidos por departamentos diminutos y semi-decorados, cafés burdos y hipsters, cafeterías oscuras con asientos de vinilo y callejones desolados de Brooklyn. Así, de hecho, son los personajes de esta serie. Personas fascinantemente falladas, en las que se busca amarlos a pesar de o por sus defectos, pero que al final y sin remedio, resulta difícil no detestarlos.  Concurrente y quizás atrevidamente, todos los personajes de esta serie son millenials (o muy cercanos a serlo).

Lena Dunham, creadora y co-escritora de este show ha dicho que ella misma aprendió mucho de esta experiencia como por ejemplo, no volver a hacer una serie sobre cuatro amigas blancas (debería haber al menos una amiga étnica en el grupo).  Bueno, hay de aprendizajes a aprendizajes, supongo. Para mi, haber visto un retrato de seis años de vida de este grupo de millenials es sinónimo de fisgonería, hay escenas sexuales que parecen de pronto soft porn pero cuyo impacto inherente es la gran carga psicológica que llevan colgada: sexo de auto boicot, sexo roba novios, sexo fetichista, sexo denigratorio, sexo violento, sexo de consolación, sexo de falsa conciliación, etc. No hay límite para mostrarnos  innumerables excusas del porqué los humanos tenemos sexo y del porqué queremos lo que queremos, especialmente cuando del sexo se trata.

portada-girls-hbo

Al mostrarnos Lena Dunham la historia a través de su personaje, Hannah, podemos darnos cuenta de que este show no se tratará de los amigos incondicionales de “Friends”, no se tratará de las BFF de “Sex and the city” ni mucho menos de la camaradería simbiótica de “Will and Grace”.  Aquí todos luchan por ser alguien, hay una verdadera carencia de altos valores, todo en aras del narcisismo y la egolatría, de obtener una experiencia qué contar y forjarse así personalidades más interesantes.  Aquí los personajes pueden ver o al menos inconscientemente percibir que su amistad es un freno a sus vidas, que permanecer unidos en relaciones amistosas tan tóxicas sólo por las vivencias que tuvieron en otra etapa de sus vidas no es suficiente.  El vínculo de amistad debe ser algo más que recuerdos del pasado, porque las personas van cambiando y la evolución de una amistad puede desarrollarse en crecimiento, o en estancamiento o ¿porqué no? en distanciamiento. Vemos a Marnie, una de las chicas, siempre abogar por la unión del grupo pero cuando trata proactivamente de hacer algo para juntarlas siempre terminan en mordaces discusiones con comentarios tan hirientes que uno se pregunta cómo siquiera pueden haber reconciliaciones entre ellas.  Eventualmente Marnie levanta la mano para demostrarle a su amiga Hannah que ella es su mejor amiga al irse a vivir con ella para ayudarle con su nuevo bebé en una casa al norte de Nueva York. Francamente, cuando uno se entera que ella ha sido evacuada de su casa por no pagar la renta y está literalmente en la calle, su proyección de solidaridad entra en conflicto.  Lena Dunham nos quiere comunicar a través de sus chicas de “Girls” que a veces un grupo es tan unido que su único destino es la separación.

hbo_girls

Siempre en toda serie existe un episodio en alguna temporada donde toman a dos o tres personajes, los ponen en un cuarto y les desarrollan una historia aislada de todo lo demás.  Por ejemplo, aquel episodio de la mosca en “Breaking Bad”, o el episodio del velorio en “La maldición de Hill House” en Netflix.  La verdad es que estos episodios se dan cuando la producción tiene problemas de presupuesto y tratan de llenar ese espacio con algo que ya está pagado. Debido precisamente a los pocos recursos, estos episodios recaen en guiones geniales y profundos.  “Girls” tuvo el suyo en su última temporada, capítulo 3: “American Bitch”.  Creo que de toda la serie es este episodio el más potente, crudo y altamente importante. Lleno de áreas grises para disecar en interminables argumentos, reta por completo al espectador, en especial al que pertenezca no al segmento de “girls” sino al de “boys”.  En este episodio, Hannah visita para entrevistar a un escritor muy famoso a quien ella en algún escrito acusó de coerción sexual basada en testimonios de algunas de sus víctimas.  Al llegar a su departamento, la entrevista se torna álgida cuando Hannah continúa en sus indagaciones y el personaje del autor defendiendo su punto. Estamos con la aprehensión andando por saber en qué terminará esta batalla verbal y es casi indeterminable ya que él se está conduciendo adorablemente con ella, incluso le ofrece regarle un libro de Philip Roth, (conspicuamente un autor veneradísimo en su literatura pero que seguramente estaría hoy señalado por el movimiento #metoo al ser considerado en general como un misógino).  La historia nos va haciendo testigos del proceso por el que ella pasará con este hombre quien al mostrarle su lado de vulnerabilidad masculina al sentirse tan atacado y mermado de su prestigio debido a todas estas acusaciones, termina conmoviendo a Hannah llevándola a aceptar recostarse a su lado en la cama (vestidos). A pesar de que Hannah titubea un momento para tomar esa decisión, quizás haya accedido porque él está girado hacia el lado opuesto.  Cuando charlan un poco ahí, él se voltea hacia ella y resulta que trae su pene en erección expuesto y lo coloca sobre el regazo de Hannah.  Ella reacciona agarrándolo con su mano, como algo automático y sin pensar. Inmediatamente se da cuenta de que acaba de hacer lo que prueba el punto del depredador y sale disparada de ahí pero en la puerta es detenida por la hija de su entrevistado quien llega de su clase de música y ofrece tocar la flauta para ellos dos. El insiste en que Hannah se quede y ella, no tan renuentemente, acepta.  ¿Qué hacemos de todo esto? Fue una manera tan inteligente de hacernos ver todo el espectro de consecuencias de este movimiento enfocándose en esas áreas grises. La diferencia entre coerción y abuso sexual, las trampas tendidas por depredadores al momento de leer la facilidad de su interlocutora, la controversial duda sobre el consenso de la víctima en un aproximamiento así y sobre todo, cuándo serán o no las acusaciones infundadas y cómo sufrirá la carrera y prestigio del señalado, especialmente si son falsas o se encuentras en estas áreas grises. Pensé mucho en ese debate de amar el arte pero despreciar al artista.

“Girls” retrata un grupo de chicas rebeldes que buscan sobresalir, que viven situaciones con frecuencia extremas y que tienen una sexualidad agresiva pero fallida. Lo que pude ver es que esos desatinos sexuales tienen mucho que ver con su afán por complacer al hombre con el que están, a pesar de toda su libertad y feminismo, continúan complaciendo hombres antes que a ellas mismas. Aparecen destellos de verdadera independencia en el personaje de Shoshana cuando al final del show decide emanciparse de sus amigas y casarse con el hombre que ella quiere y no con el hombre que la quiere para él.   Este show está plagado de personajes que uno ama odiar, así como amigos entrañables o familiares, uno los quiere pero a veces lo hacen tan difícil que terminamos alejándonos por un tiempo para inevitablemente regresar a la calidez que añoramos de su amistad.

Girls3anatomy-of-a-scene-girls-hbo

Con todas estas libertades y todos los errores que van cometiendo con ellas mismas y sistemáticamente con toda aquella persona que entra en sus vidas, después de tantos episodios y temporadas, valiéndome del ejemplo de Hannah, ella debió aceptar al final que no era ella la voz de su generación, sino tan sólo una voz de su generación. Eventualmente todo el triunfalismo generacional, el marketing hiperbólico de los millenials hacia su imagen, su autopromoción como “influencers”  termina en lo mismo: también ellos crecerán para pagar tarjetas de crédito, para pedir préstamos, para comprar coches en arrendamiento, criar bebés, pagar colegiaturas y pues sí, trabajar como sea para costearlo. Como todos lo hacemos.  Nadie tiene el monopolio de las angustias y todos al final caemos en el aro de esta llamada vida. Supongo que lo importante es esa lucha día tras día y decisión tras decisión por pequeña que sea de no encontrarse un día preguntándose a sí mismo: “¿qué me pasó, cómo llegué a esto?”

girls 2boys

Experiencias de vida, Sobrenatural, sociedad

EP044: Ouija board

He visto unas cuantas películas donde hacen uso de la ouija para desatar todo tipo de terrores en los personajes y por supuesto, en los espectadores.  Desde que era niño me llamaba la atención este artefacto (y las cosas de índole sobrenatural para este efecto) pero un buen día me topé con una ouija frente a frente. Era de una vecinita que juntó a otros dos amiguitos y nos dio una introducción a la conexión supernatural con el más allá.  Supongo que hasta risa da de solo imaginar a los cuatro huerquitos ahí sentados con el tablero ese en medio y concentrados en invocar algún espíritu perdido a que hablara con nosotros.  No necesito escribir que a pesar de nuestros esfuerzos nada de eso sucedió.  En ese momento al menos…

Yo le pedí a la vecina que me prestara su ouija para tenerla en casa.  No estaba satisfecho con el decepcionante resultado y quería ver si en verdad eso iba a funcionar o era una broma.  En aquel entonces yo tendría como trece años.  Así que me la llevé a casa, la escondí entre mi ropa y al día siguiente, cuando por fin estuve solo la saqué y empecé con el ritual.  Estaba yo con la tabla y con mis manos sobre el cursor preguntando al aire si había alguien aparte de mi en mi habitación.  Silencio. Nada.  Mientras que es cierto que estaba yo solo haciendo este experimento en la casa, también debo admitir que de pronto ya no sentí que estuviera del todo solo,  tanto que suspendí para ir hasta la cocina a ver si no había nadie, ya que seguro percibí que alguien estaba moviendo vasijas allá.  La casa de mis padres es una construcción de un piso en un terreno doble, así que cuando estaba niño yo sentía como si hubiera un kilómetro de distancia entre las recámaras y la cocina. A veces, mientras estábamos viendo la tele en la noche, a mi papá se le ocurría que quería que le trajera una naranja de la cocina y yo no podía negarme así que en medio de la oscuridad iba por ella pero claro que ya de regreso hasta le corría para evitar “encuentros” con algo o alguien, qué sé yo.

Pues bueno, el tema de la ouija ya no prosperó más porque yo no quise ya moverle. Fui con mi vecina y le regresé todo el kit al mero día siguiente.  El problema está en que después de esto, ese sentimiento, esa premonición de que cuando estaba yo solo en esa casa en realidad no lo estaba.  Y la casa se encargó de demostrármelo: una vez que mis papás habían salido a una cena, me quedé solo y estaba yo en su recámara viendo la tele mientras cenaba un cereal en la cama.  La puerta estaba a un lado de donde la tele y la única luz que se podía sentir en toda la casa era precisamente la de la televisión.  Estaba viendo el programa del Crucero del Amor o La isla de la Fantasía o una cosa así cuando de pronto vi dos luces aparecer; eran dos ojos viéndome fijo y como con curiosidad justo al filo de la puerta.  Como en el Exorcista, me enderecé súbitamente en gran susto para poder constatar qué era esa visión en realidad y en medio de la oscuridad vi que era un gato. Sí, parecía ser un gatito. Nada más que nosotros no teníamos mascota y estaba seguro de que la casa estaba completamente cerrada.  Brinqué de inmediato de la cama para acercarme al gato que no se movía y me veía, no podía ver mucho de su cuerpo, tan solo su cara pero sus ojos eran brillantes como luciérnagas.  Cuando el gato vio mi intención, se dio la vuelta y salió corriendo.  Yo estaba algo conmocionado, por no decir muerto de miedo, pero la misma adrenalina me obligó a perseguirlo.  Iba entre lento y rápido por cada habitación prendiendo focos a mi paso y preguntándome a la vez porqué diablos era tan grande esa casa.

El momento llegó en que todas y cada una de las luces de la casa estaban ya encendidas.  Yo estaba buscando frenéticamente por todos lados, abajo de sillones, de mesas, detrás de cortinas, quitando cojines de sofás.  No todos los cuartos contaban con puerta así que sólo una tercera parte de la casa pude cancelar a mi paso después de ser revisada.  La alacena, el librero, la estufa, el sofá de la sala, los baños, las regaderas. Nada.  Nunca salió ese gato.  Llegaron mis papás pero no quise decir nada porque entonces habría tenido que contarles de mi episodio con la ouija y por alguna razón yo sentía que eso que hice era algo que no recibirían muy bien.  Esa noche dormí con puerta cerrada y tapado con la sábana hasta la cabeza. Yo no sé si ese gato sería verdadero pero lo que sí sabía era que si en medio de la noche se hubiera subido a mi cama a mi me habrían tenido que internar en un psiquiátrico.

Nunca más volví a ver apariciones de ese gato, pero siempre sentí ciertas presencias en esa casa y posteriormente, al paso de los años, al salir de casa de mis padres, seguí de vez en cuando percibiendo cosas así.  En hoteles, en oficinas, en estacionamientos y una vez en un carro de renta.  Estoy seguro que llevaba un copiloto conmigo, simplemente lo podía sentir.  En sueños, frecuentemente se me presentan situaciones con gente ya fallecida que parecen tan reales que me resulta casi imposible despertar. Nunca han sido estas experiencias mal intencionadas, nunca he sentido amenaza o mala energía. Es más, la última vez que tuve algo así, estaba en presencia de dos amigas.  Estábamos en una oficina que compartíamos en una casa antigua.  Yo había comprado para mi oficina algunos juguetes de escritorio: puzzles, pelotitas y una marimba miniatura.  Una tarde, al finalizar el día, estábamos reunidos en la sala de juntas tomando un café y platicando del desempeño de la semana en general cuando de pronto, la puerta que comunicaba uno de los despachos a la sala se abrió sola.  Los tres nos quedamos como de “¡uy!” pero asumimos que probablemente se trataba de una corriente de aire por alguna ventana semi abierta o algo así.  Sin embargo, fue después de esto que seguíamos platicando cuando de repente, los tres lo escuchamos, sonó la marimba de mi oficina.  Eso fue lo que hizo que terminara el día y saliéramos de ahí cuanto antes.  ¿Qué pasó? ¿Qué fue eso? No lo sabré jamás pero recordé las palabras de alguien que una vez me dijo: “no hay espíritus buenos, solamente débiles”.

Esa oficina quedó atrás hace unos años ya, pero bueno, me quedo con la inquietud… ¿habrá alguna conexión con esa sesión de ouija a pesar del montón de años transcurridos?  No lo sabré de inmediato, pero algo sí sé de cierto: no pienso volver a acercarme a un experimento de esos en el futuro.  Después de todo esto, me he preguntado si ese concepto del ángel de la guarda será tan benévolo como solemos idealizar….

Cultura Pop, Food 4 Thought, Life Adventure, People, sociedad

EP:042 Infidelidad ver 2.0

Phone sex, sexting, instant messaging, chat rooms, live web cams, sitios online de ligue, mundos virtuales en línea, intercambio de fotos y videos en vivo, sin mencionar Skype, Facebook, Instagram, Twitter— no hay fin a la lista de los nuevos retos que enfrentan las parejas desde hace una docena de años.  Ahora que existen todas estas variantes, hombres y mujeres por igual navegan el internet en busca de un escape de sus relaciones maritales o noviazgos.  No tienen que tocarse, pero pueden estar horas y horas de muchos días metidos en un conversaciones o video llamadas hasta virtualmente olvidarse de que tienen una pareja en el mundo real.  No es de extrañarse porqué las relaciones de hoy son tan frágiles, tan listas al quiebre.

Muchos de los transgresores se defienden con el argumento de que “no creen que sea poner los cuernos ya que no ha habido contacto físico”, y en efecto, las leyes no contemplan esto todavía de forma rigurosa.  En Estados Unidos dicen que este tipo de conductas no serán consideradas como adulterio a menos que se demuestre que hayan determinado la causa principal del divorcio.  Para echar más leña al fuego, se ha visto que el número de mujeres cometiendo estas infidelidades ha aumentado de tal forma que ya es igual de probable que cualquier parte se vea causando el fin de una relación.

Se han creado nuevas apps como el Snapchat, en las que los mensajes, fotos y videos se borran después de haber sido vistos, aunque, no estarán borrados del todo ya que si existiera una orden judicial, la app estaría obligada a mostrarlos para un litigio puesto que sí los tiene en sus archivos.  Aparte de esto, la app permite tomar screenshots o pantallazos de lo que se está mostrando, lo cual implica un nivel de riesgo también en cuanto a dejar rastros concierne.  Viendo estas limitantes del Snapchat, el mismísimo panelista del Shark Tank, el millonario Mark Cuban, mandó desarrollar una app similar llamada CyberDust, con la diferencia que en ésta los contenidos sí son de hecho permanentemente borrados de todo lugar y aunque sí permite tomar un screenshot, la app notificará al que envía si esto es algo que su interlocutor hizo.  Al parecer la secrecía y anonimatos de quienes comunican contenidos sensibles es algo que la tecnología se está tomando muy en serio, y el show no se detiene ahí:

Estaba leyendo un artículo que describe cómo en el futuro, la tecnología estará ofreciendo métodos para que pueda existir la estimulación física que hoy falta en el ciber-adulterio.  Se está desarrollando un producto llamado “Mojowijo”, el cual es un juguete sexual con control remoto el cual permite a una persona generar estimulación en el órgano sexual de otra desde una locación distinta.  Este dispositivo tendrá versiones para cada género.  Asimismo, se encuentran en etapas experimentales otros tipos de estimuladores remotos, como sábanas y artículos de ropa que tendrán una función similar al Mojowijo.

Así que el futuro se ve brillante para los infieles y para los abogados de lo familiar por igual, puesto que estas barreras del no-contacto serán derribadas y habrán aún más recursos legales para proceder las demandas de divorcios con causa.  Sin embargo, mucha gente se sigue preguntando si más allá de lo legal, estoy hablando ahora del terreno moral, la ciber infidelidad constituye una falta a su compromiso de pareja, partiendo claro está, de que nunca haya habido ese contacto físico.  La verdad de las cosas es que lo que se ha visto con frecuencia en parejas que enfrentan esta problemática es que si bien no hay ese contacto, a veces los engañados hubieran preferido que sus parejas tuvieran un acostón de una noche que terminara esa tentación a cambio de la infinidad de horas de ausencia emocional y física que vivieron durante esta experiencia.  También notaron que la actividad sexual de su relación disminuía considerablemente ya que ésta se estaba llevando a cabo frente a una webcam.  Finalmente, era casi una constante que quienes tenían una ciber relación de infidelidad terminan tarde o temprano haciendo contacto físico con la otra persona, no importa qué tan lejos vivan uno del otro.

Supongo que si alguien se pregunta si está cometiendo una falta o un adulterio al engancharse en una relación ciber sexual debería dejar de preguntárselo a sí mismo y más bien consultarlo con su pareja, preguntarle a su pareja qué piensa al respecto.  Si el navegar sitios de porno, de ligue, de video chats con o sin costo, sería considerado por su pareja como una falta a la relación.  Y bueno, ya en esos menesteres, creo que aparte de esa consulta la otra debería ser a sí mismo y figurar cuál sería su propia respuesta suponiendo que su pareja viniera a hacerle la misma pregunta.  Es tan real ya lo que virtualmente sucede y es tan amplio el campo de área gris que en verdad me pregunto si durante las etapas de dating o dentro de los inicios de la relación deberían platicarlo las parejas creo que casi con un checklist de lo que consideran una falta porque el espectro que hay es bastante amplio.  Personas se molestan porque alguien acepta amistades nuevas en el facebook, porque tiene cuentas en más de una red social, o el pecado mortal: tiene más de una cuenta en una sola red social a la vez.  Otros consideran que subir selfies es una invitación, otros fiscalizan los participantes o lugares de imágenes compartidas en las que sus parejas aparecen o peor aún, se etiquetan.  Así que como dicen, si no quieres arrepentimientos pues que no hayan promesas porque quien acepta los celos es porque quiere los celos.

infiel

Food 4 Thought, politica, sociedad

EP041: Nada

Nada qué escribir.  Nada qué hacer.  Sin ánimos de nada.  Nada parece ser el tema de hoy.  Que nadie diga nada.  Que nada se haga en contra de nada.  Pero luego, al ir escribiendo sobre la nada, queda una duda, la duda de que nada es algo.  La ausencia de algo.  Algo que deseo que esté o algo que agradezco que no esté.  Últimamente, he agradecido más la aparición de la nada que la abundancia de otras cosas.  Ah! y sobre la abundancia, ¿qué es exactamente lo que hará a algo abundante? Porque el que tiene nada se convertirá en un detector de abundancia al menor asomo de un par de algos.  Para el que está acostumbrado a la abundancia, lo abundante será aquéllo que tiene al doble, al triple… a la N!.  Esto me refiere de inmediato a una buena parte de nuestros políticos y para ellos hay abundancia de insultos en todos niveles; sin embargo, me pregunto si serán el doble o el triple que hace diez o veinte o cincuenta años.  De que han tenido abundancia de insultos eso es innegable, pero ante tanta abundancia histórica de groserías, supongo que los insultos actuales han de estar lejos de siquiera ser notados. Así como su dinero.

Nadie tiene el monopolio de la abundancia ya que al parecer todos van tras de él.  Pero todo aquél que lo persigue sentirá cada día que nada tiene, que nada ha conseguido.   Leí el otro día que hay una diferencia entre el dolor y el sufrimiento.  El segundo se refiere al dolor, sí, pero equivale más bien al dolor que se experimenta cuando lo es por algo trascendente, de importancia. El primero en cambio, ese es sólo dolor.  Nada que valga la pena irá libre de sufrimiento, pero, ¿cuál será el punto de sufrir cuando se lucha por algo que ya se tiene?  Ese es el dilema que no entiendo de la gente que está acostumbrada a la abundancia… pero luego, cuando uno dice “esa gente” entonces ¿se está admitiendo ausencia de abundancia o es acaso que más bien es uno, en su propio contexto, el que está acostumbrado a la abundancia?

Creo que como hace años dijera el autor Gary Zukav en su libro “The Seat of the Soul”: el poder externo constituye todo aquello que te puede ser retirado. Dinero, joyas, riquezas, carros, puestos corporativos, círculos de amistades, etc.  El poder interno que él más bien llama “el poder auténtico” es el que nadie te puede quitar.  Conocimiento, personalidad, educación, formación, espiritualidad, amor. Todas esas cosas que antes eran tan aspiracionales y que hoy, no sé bien porqué razón, la mayoría los considera como NADA.

Esta es la entrada más corta que escrito en el eco personal a este día y es porque creo que en los temas de hoy, la gente dice todo y hace nada. Cuántos se quejan del entorno y parecen hasta desear que todo fracase y se vaya al cuerno para poder gritar “se los dije!”, sin embargo, una vez que eso suceda, esos mismos que hoy hablan…¿pasarán de quejas a más bien no hacer nada?  ¿Qué hay después del colapso?  Bueno, punto y aparte, al menos puedo decir que tuve unos 30 años de noticieros aburridos, de una vida tranquila casi ingenua llena de nada, o sea, de paz en nuestros entornos; porque lo que es ahora es un shit show diario lleno de sorpresas frecuentemente incómodas, de shock e incluso macabras.  Cerrar los ojos, cerrar los oídos a la abundancia de malas noticias para que así por amor de Dios, conservemos todavía el privilegio del shock en lugar de tomar todo este maligno caos COMO SI NADA.

caos

Food 4 Thought, People, sociedad

EP038 ¿Nacional o Patriota?

Estamos a un día de la celebración del 4 de julio en Estados Unidos. El día de la Independencia que es siempre un día lleno de conmemoración y de fiesta por la patria para todos los gringos sin importar etnia, credos, orientaciones ni edad.

Sin embargo, este año parece ser que esta fecha será diferente. Este año, Mr. Trump está diseñando un despliegue militar en Washington con ejército, aviones (incluido el presidencial, el cual al parecer sólo se le llama “Air Force One” cuando el Presidente va a bordo) y ¡tanques de guerra! A ver cómo les va con los pavimentos de sus calles pero de entrada esto parece un desfile muy parecido a lo que Mussolini hubiera soñado en sus más desatadas fantasías.   Kellyanne Conway, la consejera más allegada a Trump aparte de su hija Ivanka (¡?), al ser cuestionada sobre este inusual y escandaloso giro, replicó al reportero: “Entonces tu no consideras que debamos celebrar acorde a la gran nación que somos?” Su respuesta era una trampa más parecida al fake news que cualquier news. Si alguien no está de acuerdo con este inaudito festejo entonces o es anti-americano o es casi un traidor.  La Casa Blanca se está saliendo con la suya y al parecer nada los detendrá en este desfile que Trump anhela y así llenarse de regocijo político al unirse al grupo de Kim Jong o Vladimir Putin o del dictador que se les parezca.

 

Esto me brincó lo suficiente como para revisar lo que es el nacionalismo y qué diferencia tiene con ser patriota.  Al final la palabra “nazi” es un diminutivo de “nationalistisch”, que fue el concepto y nombre del partido de Hitler y que a pesar de haber pasado más de medio siglo no somos capaces de metabolizar.  Les comparto aquí lo que encontré sobre que es una y qué es la otra:

El nacionalismo es el movimiento y pensamiento de corte político que busca y exige el reconocimiento de una nacionalidad a través de un proceso de autodeterminación política.

El patriotismo es el sentimiento que una persona tiene por un país o un lugar, sea este natal o adoptivo y en el que el individuo se siente vinculado a “su tierra” por la cultura, el idioma o los valores que comparten.

Aquí entonces es donde viene el truco.  Es la línea que distingue uno del otro lo que Trump quiere borrar y desea que su pueblo adopte. Ese deseo de que su población deje de ser patriota y cambie a ser nacionalista. Es este el corazón del “Make America Great Again”.  Es realmente el anhelo de su Presidente de que se destape este nacionalismo y vuelva a ser como era antes, cuando se podía discriminar libremente y sin consecuencias.  Ser nacionalista incluye un trasfondo muy agresivo ya que implica varias acciones negativas:

+ El nacionalismo trata de diferenciarse a través de su cultura, del idioma natal o del patrimonio cultural con el que cuentan.

+ El nacionalismo es un movimiento en el que las personas que forman parte de él sienten que su nación es superior en todos los aspectos al resto de países.

+ El nacionalismo encuentra sus raíces más profundas en la rivalidad y en cierto sentido, en el resentimiento.

+ El nacionalismo significa dar más importancia a la unidad por medio de un trasfondo cultural, incluyendo la lengua y el patrimonio. El patriotismo pertenece al amor por una nación, dando más énfasis en valores y creencias.

+ El nacionalismo sólo es capaz de ver sus virtudes, a la par que sólo ve los defectos del resto de naciones.

+ El nacionalismo tiene una naturaleza beligerante y de confrontación con el resto de los países.

El patriotismo en cambio, más que una actitud adquirida o afectada, es un sentimiento:

+ Un sentimiento de admiración hacia la tierra de la que uno se siente parte, en el que se conocen profundamente tanto la cultura como el estilo de vida que hacen de esa región un territorio único.

+ Un sentimiento en el que no existe ningún tipo de superioridad, ni acción discriminatoria.

+ Un sentimiento únicamente de vinculación y cariño con la nación de la que uno se siente parte.

+ Un sentimiento pacífico y no tiene pretensión política alguna.

+ El patriotismo se puede equiparar al orgullo que una persona puede sentir al formar parte de su familia.

Entonces, al ser patriota hay por ende un sentido de pertenencia, de hermandad por el simple hecho de ser de una nacionalidad, de haber nacido y crecido en un territorio. Nacionalista en cambio no permite este vínculo a menos que se comparta una ideología llena de prejuicios y desaprobaciones, de discriminaciones no sólo para los que son de otra nacionalidad, sino para los que no comparten esta convicción.  Los nacionalistas son propensos al insulto y están listos para degradar y responder agresivamente a cualquiera que los cuestione.

Este tipo Trump no puede resistirse a construir más su apellido y su Presidencia con eventos así para después presumirlos ya que nada ama más que decir el “nunca antes”, “por primera vez”, “sin precedente” a pesar de usar todos los recursos para su demagogia.  Más o menos como nuestros eventos masivos en México, donde lejos de incentivar ni un patriotismo menos un nacionalismo, nuestros líderes buscan más bien el culto a la personalidad y fomentar el branding de su Partido a través de acarreados, desfiles y parafernalia.

Siempre he pensado que a nosotros los mexicanos nos brota el patriotismo sólo cuando vivimos fuera de México por temporadas extendidas.  Tendemos a ser poco agradecidos con nuestro país, pero cuando se trata de inmigrantes centroamericanos, entonces sí que surge hasta el nacionalismo y discriminamos, denostamos y juzgamos.  Esto deja al descubierto una cuestión acerca de la migración ya que, si un inmigrante recibido en nuestro país hace una vida productiva y honesta aquí por el resto de sus días, ¿estará más cercano al patriotismo por México que por la patria que abandonó? Y cuando nosotros los rechazamos, ¿qué tan nacionalistas estamos siendo entonces?  Sería todo esto un muy buen caso de estudio ya que tendemos a pensar que nacionalistas deberían ser de raza aria por default a pesar de que hay varios casos de países asiáticos y africanos que han sucumbido a estos rasgos supremacistas.

En México, nuestro patriotismo se ha ido degradando hacia la anarquía, al mismo tiempo que en Estados Unidos está en plena metamorfosis hacia un nuevo nacionalismo muy poco grato. Lamentablemente lo que los nacionalistas ignoran es que el precio de esta ideología es nada menos que la misma libertad.  Esperemos no sea demasiado tarde para que se den cuenta, y esperemos que en México encontremos un faro político que sane el tejido social y nos haga adorar nuestra patria que tan rica de cultura y abundante de tradiciones es.