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EP197: La era púrpura de Prince.

Se dice que en los siglos dorados de la monarquía, el color púrpura era exclusivo de la nobleza. Prince estaba obsesionado con ese color, fue la firma personal que lo acompañó a lo largo de su carrera que terminó con su trágica muerte hace diez años, el 21 de abril de 2026.

Es incierta la razón del por qué la industria y los medios se enfocaron tanto en compararlo con Michael Jackson. La prensa quería generar conflicto donde no lo había como una estrategia de marketing. Las disqueras han hecho esto por tiempos interminables (Madonna vs Gaga, Mariah Carey vs Whitney/JLo/Minaj, Paul McCartney vs John Lennon, Taylor Swift vs Katy Perry, Eminem vs Moby, Oasis vs Blur, Kendrick Lamar vs Drake, etc.). El objetivo es dividir el fandom y quizá una marca gane cuando la popularidad de un artista disminuya. La falla al cálculo es cuando ambos cantantes pierden ventas.

Para Prince, este tipo de enfrentamiento era una batalla que no iba a pelear. Hacerlo causaría comprometer independencia creativa y someterse a lo que las disqueras querían: una guerra de éxitos con una lluvia de discos de platino como resultado, claro, a costa de Prince y MJ.

El primer intento vino cuando MJ invitó a Prince a colaborar en su éxito «Bad». Prince lo rechazó. Los medios de inmediato interpretaron la negativa como una enemistad. La realidad es que, en cuanto Prince leyó el primer verso de la canción compuesta por MJ, vio problema. «Your butt is mine…» (Tu trasero me pertenece), y enseguida su pregunta fue: «¿quién de los dos va a decir esa línea?». No actuaba en beneficio de ninguno aunque la dijeran al mismo tiempo. Había sabiduría pacifista en la mente de Prince. Él y Michael siempre fueron amigos cercanos en realidad, lo que siempre buscó evitar fue una batalla de talentos con el fin de satisfacer intereses de terceros.

A inicio de los setentas, Michael Jackson era un niño prodigio ávido por aprender coreografías irreplicables y Prince era otro niño prodigio que aprendía a tocar todo instrumento musical al que pudiera acceder. Si comparamos la historia musical de ambos, Prince logró colocar cinco canciones en el número 1 de Billboard contra trece de MJ. Sin embargo, Michael grabó 8 discos durante su carrera y Prince, treinta y nueve. «Thriller» ha vendido setenta millones de copias, «Purple Rain», treinta. Compararlo con Michael Jackson volvía su éxito insuficiente. Para Prince, producir música era una obsesión, para la marca disquera que lo impulsó, la razón para dejarlo ir.

«Purple Rain» fue mi carta de introducción al universo musical de Prince. Tenía trece años y «Thriller» era el sonido que estaba barriendo con todo. Compré el vinyl y al sacarlo de su funda, el acetato venía en color lila, desde ahí supe que tenía algo único en las manos. En la primera oída de «When doves cry» no me sentí identificado, comparativamente a los demás éxitos del momento («Dancing in the dark» de Springsteen, «Beat it» de MJ, «Girls just wanna have fun» de C. Lauper, «Jump» de Van Halen, «Karma Chamaleon» de Culture Club, por ejemplo), Prince proponía algo diferente e inquietante. Conforme avanzaba en las canciones del disco, la complejidad del pop/funk hacía el viaje menos confortable, en especial con «Darling Nikki» y «Computer Blue». Después se estrenó en el cine la película que daba título al disco (¿o era al revés?) y fui el primero en la fila para entrar a verla. Al fin capté el concepto. Mientras MJ hacía un cortometraje como video para su canción «Thriller», Prince hizo toda una película, una muy personal y casi autobiográfica, para la totalidad de su álbum. (En realidad ya se había hecho algo similar antes, es el caso de «Xanadu» por Olivia Newton John, pero ya tocaré este tema más adelante en otra entrada). Al cabo del tiempo y como los buenos vinos, «Purple Rain» ganó personalidad y nuevas notas en mi gusto personal, uno de mis discos predilectos de cualquier década. Aunque a mí me siga pareciendo la mejor obra de Prince, muchos críticos le dan ese espacio a «Sign O’ the Times».

Prince intentó replicar la fórmula del álbum con largometraje, los resultados no fueron los esperados. Lo hizo con «Under the Cherry Moon» en 1986 (¡la película es en blanco y negro!), «Sign o’ the times» en 1987 y «Graffiti Bridge» en 1990. Ninguna se acercó al nivel de taquilla que alcanzó «Purple Rain».

Yo seguí a Prince por varios años y, debo admitir que, llegó un punto en que me detuve. En efecto, Prince era demasiado prolífico y creaba un LP tras otro, pero los hits no llegaban a la misma velocidad. De sus cinco números uno, dos salieron de «Purple Rain» y después vinieron «Kiss» (1986), «Batdance» (1989) y «Cream» (1991). Después de «Diamonds and pearls», álbum de donde se desprende «Cream», todavía grabaría más de veinte LP’s y muy pocas canciones siquiera tocaron el top ten. No obstante, Prince vendió más de cien millones de discos a nivel global.

Esta proliferación de canciones y escasez de éxitos fue lo que causó la separación con Warner, ellos exigían eficiencia, más hits en menos álbumes. Prince no quiso complacerlos, además que a este punto, había un gran descontento con la forma en que lo estaban compensando. Como aún tenía un contrato bajo el nombre de Prince y su nombre era una marca registrada de la marca, en 1993 cambió su nombre por el de un logo impronunciable que orilló a que lo llamaran «el artista antes conocido como Prince». De esta forma, los derechos de nueva música ya no pertenecerían a la disquera. Más adelante crearía NPG Records y bajo su propio sello daría rienda suelta a su creatividad sin importar su impacto en los Grammys o en el Billboard. (A este día, «Purple Rain» se atribuye a NPG Records pero bajo la licencia de Warner). Prince regresó a usar su nombre artístico hasta el año 2000.

Michael Jackson murió a causa de una sobredosis de fentanilo en 2009 a los cincuenta años de edad. Solo puedo imaginar lo que sintió cuando su contemporáneo y amigo murió a la misma edad que él tenía en ese momento. Prince murió siete años después por la misma causa a sus cincuenta y siete años. Hay testimonios del dealer de Prince de que, secretamente, él atravesaba por altos niveles de ansiedad cuando tenía que subir a los escenarios, tal como Michael. Parece el resultado de un pacto faustiano: «dénme mi creatividad y mi arte, a cambio les daré mi vida».

La noche en que se grabó «We are the world», Prince había sido invitado pero, mientras todos los artistas participantes salieron de los American Music Awards hacia el A&M Studio, Prince bifurcó el rumbo. Tenía dudas, sentía que no habría un lugar suficientemente estelar para él, que se homologaría con otros talentos y terminaría siendo una competencia desgastante. Ante la insistencia de Lionel Richie, Sheila E., su novia en ese momento, acudió. A pesar de que era una artista nueva y sin la trayectoria de las demás personalidades presentes, los productores la querían ahí. Ella reconoce que la usaron como un señuelo para convencerlo de dar la vuelta y acudir al llamado. Eso no sucedió. Me pregunto qué segmento de la canción le hubieran asignado.

Me adentré en el catálogo previo de Prince ya entrado en mis treintas. Descubrí un músico adelantado a su época, tanto en propuesta creativa como de marketing. Su segundo disco salió en 1979 con nombre homónimo. En él, Prince literalmente tocó todos los instrumentos además de darle voz a los tracks. Jugaba con una imagen andrógina mezclada con palabras y títulos transgresores e incómodos para el mainstream del momento. Canciones tituladas «Soft and wet» (1978), «Sexy dancer» (1979), «Sexuality» (1981) y presentaciones en vivo enseñando el trasero con pantalones desnalgados y botas de tacón alto incomodaban al público en general. Siempre dijo que no entró a la industria musical persiguiendo el dinero o la popularidad, sino la expresión artística. En verdad creo que, de no haber sido por su desinterés a los premios, Prince habría conseguido el nivel EGOT con un mínimo esfuerzo.

Aquí la letra de su canción «Controversy», fascinante para 1981, el año en que la lanzó:

I just can’t believe all the things people say
Controversy
Am I black or white, am I straight or gay?
Controversy

Do I believe in God, do I believe in me?
Controversy, controversy, controversy

I can’t understand human curiosity
Controversy
Was it good for you?
Was I what you wanted me to be?
Controversy

Do you get high, does your daddy cry?
Controversy, controversy, controversy

Do I believe in God, do I believe in me?
Some people want to die so they can be free
I said life is just a game
We’re all just the same
Do you want to play?

Después de este verso repite el coro y comienza a rezar el Padre Nuestro para cerrar con la repetición de este mantra anti prejuicios:

People call me rude
I wish we all were nude
I wish there was no black and white
I wish there were no rules

La mayor sorpresa que se reveló años después de su fallecimiento, fue la cantidad de organizaciones de caridad a las que donó millones de dólares con la condición de que este gesto nunca se hiciera público. Prince pavimentó el camino para que los artistas tuvieran el valor de pelear por sus creaciones y protegerlas de intermediarios. El mejor ejemplo es Taylor Swift, que se enfrentó a gigantes como Apple y Spotify y después de ganarles la pelea para recibir las regalías que ella quería, siguió la recomendación de Prince contra Big Machine Records y volvió a grabar todos los discos que tenía con ellos y recobró la propiedad de su música.

En medio de la propuesta musical del momento, es difícil encontrar un artista que rete al establecimiento con mensajes disidentes y articulados que uno pueda cantar y/o bailar. Hay que seguir escarbando, porque los que solían hacerlos, o están en sus últimos años de jubilación o ya están muertos.

Mis Top 10 plus one canciones de Prince:

11. Cream (Diamonds and pearls)
10. I could never take the place of you man (Sign o’ the times)
9. When doves cry (Purple rain)
8. The cross (Sign o’ the times)
7. Controversy (Controversy)
6. I wanna be your lover (Prince)
5. Little red corvette (1999)
4. Kiss (Under the cherry moon)
3. The beautiful ones (Purple rain)
2. The most beautiful girl in the world (The gold experience)
1. Purple Rain (Purple rain)

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